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9/9/2022

Pabellón de Sombras

7/25/2022

Last chance for a slow dance

5/20/2022

Plaza de la Sinagoga

5/12/2022

Piscinas municipales en Castromonte

4/5/2022

Edificio sobre estación de metro en Plaza de Armas, Santiago de Chile

OBRAS

10/18/2022

Refugio Tamiz

El proyecto Tamiz está ubicado en el sur del gran desierto costero peruano, en la región y departamento del mismo nombre, Ica. Es un desierto extenso y fértil habitado desde épocas prehispánicas -entre otras- por la cultura Nazca y Paracas.Este proyecto, Tamiz, se encuentra emplazado en un espacio único, una hacienda tradicional, donde la tierra fértil del sur peruano se cultiva con frutales y pecanos que se desarrollan de manera generosa debido al clima.Tamiz permite el descanso y la contemplación para los visitantes de la hacienda. Intenta capturar la luz solar desde el amanecer, para filtrarla y recuperar la memoria de las viejas casonas del desierto costero del sur peruano. El proyecto, se inserta y llega ligero para conjugarse con su lugar. Se posa en el lugar de manera adecuada, filtra la luz del amanecer segundo a segundo y atrapa hasta el último rayo de luz de la tarde con un plano de caña carrizo, recogido del lugar y tejido en su fachada. Está orientado de manera tal que genera un confort delicado para vivir con su habitante en todo momento.Fotografía: Marines Herrera Otero y Carlos Pastor Santa MaríaEl proyecto plantea, como estrategia principal, una gran fachada, un tamiz de caña; el cual recibe toda la radiación del amanecer del sur costero y genera un degradé de luces rasgadas a lo largo del día. Plantea una distribución generosa y honesta con un recibo para observar la luz y su recorrido a lo largo del día tanto en verano como invierno.El sistema estructural del proyecto permite suspenderlo, es liviano, eficiente y da libertad al paso del aire por debajo y entre sus tres cubiertas. Además, las estrategias pasivas permiten el confort necesario, tanto en verano como en el invierno frio y seco.Fotografía: Marines Herrera Otero y Carlos Pastor Santa MaríaLos cerramientos son paneles de madera y caña, materiales propios de la costa peruana. Están dispuestos según la funcionalidad del espacio. Los del lugar social son tejidos en el lugar y esto permite un cambio de escena con los juegos de la luz y la sombra, segundo a segundo. Ver o no ver, adentro o afuera… Esta estrategia democratiza el uso, la percepción y libertad del habitante.Los paneles de caña conjugados con las ventanas y la madera protegen el lugar privado y permiten una sombra que tamiza el espacio, de adentro hacia a fuera y de afuera hacia adentro, esto aligera la sensación espacial por la caña dispuesta en un gran plano. El proyecto suspendido da una sensación de pedestal con sus vanos de piso a techo en cada espacio de permanencia.El proyecto fue fabricado en su totalidad por nuestro equipo. Desarrollamos el proceso de cada parte hasta el montaje del proyecto. Dilataciones y contracciones de cada detalle, como se unen los distintos materiales… Todos ellos, la caña, la madera, y el acero, aportan desde su forma, función y ligereza. Se encuadran y desarrollan cada estancia.El clima en la costa sur peruana se caracteriza por unos meses cortos de verano con mucha radiación y un invierno extenso frio soleado pero seco. Por tal motivo, cada elemento forma parte de un sistema que asimila lo vegetal como parte del proyecto. El proyecto solo no funciona. La naturaleza y el paisajismo completan el refugio y lo invade de manera generosa en textura, color y aroma. Adornando la fluidez visual conjugada con la luz del desierto costero sur.

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9/27/2022

Santuario del Señor de Tula

En Jojutla, Morelos (México) el terremoto del 19 de septiembre de 2017 dejó más de 2.600 viviendas destruidas y casi todas sus infraestructuras públicas, como colegios, plazas y la iglesia central, quedaron convertidas en ruinas. Nuestro equipo estuvo a cargo de la reconstrucción del Santuario del Señor de Tula, un centro de culto patrimonial con más de cinco siglos de historia.Fotografía: Sandra PereznietoEl proyecto se desarrolla a partir de una gran cubierta compuesta de bóvedas de ladrillo, soportadas por una estructura de concreto vaciado en sitio. La estructura se resuelve a partir de un arco estructural a cada lado que se apoya solo en las esquinas. Esta solución permite el paso del aire y la entrada de luz confortable para las ceremonias, de esta forma se evitan el uso de sistemas mecánicos de climatización y el consumo excesivo de energía en iluminación artificial.Fotografía: Sandra PereznietoLa planta es entendida desde la tipología clásica de la basílica en cruz, pero al mismo tiempo buscamos redefinirla mediante de la sección. El escalonamiento del suelo desde el atrio hacia el altar produce un lento desprendimiento del mundo exterior, que permite construir una relación de privacidad y recogimiento sin perder el contacto con el espacio tropical de los jardines y la naturaleza. De esta manera el espacio retoma la tipología de la capilla abierta y permite producir un espacio de umbral, entre adentro y afuera, de limites indefinidos que en su ambigüedad permite la ocupación, la multiplicidad de usos, y ante todo la certeza de ser la casa de todos.

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9/21/2022

Cubiertas de Xingu

El proyecto de las cubiertas del Parque Indígena del Xingu propone otra forma de ver y relacionarse con el paisaje y el territorio, apoyándose en su configuración territorial concéntrica, estableciendo una distancia, utilizando materiales locales e industriales, revelando el paso del tiempo y abriéndose, al reclamar un soporte polivalente necesario para la comunidad.Fotografía: Pedro KokLa primera cubierta se construyó para el Asentamiento Kisêdjê, pero otros asentamientos podrán encarnar su estructura.ObjetivosEl proyecto pretende establecer un canal de intercambio entre diferentes culturas y procesos de construcción en el presente. En este sentido, la intención no es replicar la cultura local, sino fomentar el diálogo a través de la diferenciación. Funciona como un pariente, o un vecino lejano, construido como un sistema modular replicable, apropiado y adaptable según cada comunidad del Parque.El sistema constructivo conforma espacios flexibles y polivalentes para la gente a través de una estructura de madera de fabricación local que puede ser fácilmente ensamblada, ampliada, reducida y desplazada, teniendo en cuenta la movilidad de los pueblos indígenas.Fotografía: Pedro KokEl pabellón representa un importante imaginario de esta relación. Pretende sostener el cielo, construir una veranda y abrazar a la gente. La propuesta se abre a su entorno a través de la simetría, la alineación, la escala y la tipología de los primeros refugios. La veranda, en este sentido, es el dispositivo de encuentro entre el interior y el exterior. En las cabañas originales de esta región, la sombra encierra y protege a sus moradores. Aquí, la sombra tiene otro peso, es posible estar dentro y fuera, ver y ser visto, estar dentro y estar con alguien en el exterior. A través de la visión en la sombra es posible otra relación entre las personas y el entorno. En las marquesinas para las aldeas del Xingu, la sombra permite la veranda, que permite la mediación, que permite otra relación con la comunidad y sus bosques.ActuaciónEl desplazamiento de la comunidad y la construcción de los recientes asentamientos fue vital para mantener la salud de sus habitantes, que huyen de los efectos nocivos causados por el uso indiscriminado de pesticidas en las plantaciones de soja que rodean el parque. El compromiso con el cliente - ISA (Instituto Socioambiental) -, una ONG que lucha por los derechos sociales, los derechos indígenas y el medio ambiente; representa un papel clave y una parte invisible del proceso al establecer la mediación necesaria para ampliar el campo arquitectónico a través del diálogo con la comunidad local, su forma de vida y su territorio.Dado el éxito de la primera cubierta, se han realizado otras dos estructuras para las comunidades con el fin de contribuir y fortalecer la cultura local.

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9/9/2022

Pabellón de Sombras

Los niños juegan bajo la colina de Likandes, mientras que en el centro de la discusión que lleva al diseño del parque Likandes se afirma una posible evolución del modelo educativo.La ajetreada vida urbana crea fricciones ante la falta de recursos, la inequidad y la violencia, que traen consigo retos para las escuelas que son criticadas como depositarias de los anhelos de las familias. Reclaman el apoyo de la comunidad y de las afueras de las ciudades, buscando un escenario para respirar, desarrollar la confianza y construir la inteligencia colaborativa.Fotografía: Gonzalo PugaEl aprendizaje en la práctica se celebra en este parque a través de cinco constelaciones paisajísticas realzadas por la arquitectura, siendo la primera construcción el Pabellón de las Sombras. La ladera, la explanada, el río, la meseta y el bosque determinan nuestras acciones, pensamientos y sentimientos.La cordillera de los Andes, al fondo, despliega las limitadas posibilidades espaciales del aula, convirtiéndose en un escenario natural único para transformar experiencias, potenciar las habilidades de los niños y formar así vínculos fuertes y eficaces.El diseño primario se considera esencial para recuperar el equilibrio armónico con la naturaleza, expresando la búsqueda de los habitantes de las laderas heredadas de los Andes.

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7/25/2022

Last chance for a slow dance

“Tosiendo dentro de tu ataúd, como en el fondo del mar”, así empezaba Last Chance for a Slow Dance, la canción de Fugazi, la última oportunidad para un baile lento y esa era la sensación al empezar la que al fin iba a ser última fase de la construcción del pequeño aterpe de Larrabetzu. Antes habían pasado varios años, los de la crisis más dura, distintos proyectos para distintas propuestas de usos, intervenciones arqueológicas, algunos imprevistos e incluso una contrata incapaz de llevar la intervención a buen término de la que hubo que prescindir. Antes de retomar su construcción, el edificio se había tenido que reproyectar de nuevo, para dejarlo igual que al principio, pero solventando los problemas generados en la desastrosa primera fase de las obras. Era, efectivamente, la última oportunidad para un baile lento.Un aterpe en euskara o vasco es un refugio, un lugar de cobijo o amparo. En el país vasco se usa (indistintamente en euskara o en castellano) para definir un espacio o lugar cubierto, tan necesario debido al clima lluvioso del país. Dada la carencia de espacios públicos cubiertos en el centro urbano del municipio, durante el desarrollo del proyecto básico de rehabilitación del Ayuntamiento de Larrabetzu surgió la idea de la transformación del edificio anexo al mismo, prácticamente en desuso y de escaso valor arquitectónico, en un espacio exterior cubierto que complementase el espacio público que rodea la casa consistorial. Este ámbito que, como herriko plaza (plaza del pueblo) de Larrabetzu, es el espacio de mayor importancia y centralidad en la trama urbana del municipio, y que aglutina por ello, muchas de las actividades sociales y recreativas de los ciudadanos, no disponía de espacios cubiertos exteriores y abiertos de entidad. El aterpe, aun con sus dimensiones modestas pretende paliar esta carencia, creando un espacio protegido de las inclemencias meteorológicas pero a su vez abierto, ventilado, luminoso y de gran permeabilidad, que además por su arquitectura y volumetría se integra silenciosamente y sin estridencias en la trama urbana de Larrabetzu.Fotografía: Mikel IbarluzeaEl nuevo espacio público cubierto se configura mediante una estructura que hace las veces de envolvente de la nueva volumetría, muy parecida a la del edificio existente con anterioridad. Desde una perspectiva similar de respeto por la pre-existencia se plantea la recuperación de la fisionomía original de la medianera de la casa consistorial en planta baja, así como la integración de las escaleras exteriores y su fuente anexa en el nuevo edificio, de forma que mediante su identificación en la memoria colectiva de los larrabetzuarras, estás contribuyan a la asimilación e integración tranquila de la nueva edificación, tanto físicamente en el cuidado y protegido entorno del casco histórico, como temporalmente como un sustrato más en la historia del lugar.La estructura de la cubrición exterior que conforma el espacio, de madera laminada, está formada por una serie de costillas o nervios estructurales que sirven de envolvente abierta y ventilada y sostienen una cubierta inclinada a tres aguas. Se complementa con un único gran pilar de madera adosado al edificio del ayuntamiento que sirve para sostener tanto la cubierta, como una entreplanta de forjado madera contralaminada, esto último mediante un pequeño pórtico en un extremo y una gran viga de hormigón en voladizo en el otro.Fotografía: Mikel IbarluzeaEn cuanto a su distribución, el espacio se distribuye en dos plantas. Una planta baja diáfana, que alberga una pequeña barra o txosna abierta multiusos, para uso diario o complementario de los eventos que se realicen en el espacio público y una entreplanta superior de pequeñas dimensiones, a la que se accede desde las escaleras exteriores. Una vez se ejecute el proyecto de rehabilitación del ayuntamiento está previsto el acceso a la entreplanta desde el interior del mismo, comunicándola con el salón de plenos y dotando a éste de una salida de evacuación. Esta entreplanta complementa y enriquece este espacio cubierto, haciéndolo más versátil, ya que puede usarse de múltiples formas, como púlpito, escenario etc.La propuesta favorece la máxima permeabilidad del espacio público cubierto de forma que un gran número de nervios estructurales desaparecen en planta baja para configurar dos grandes accesos, uno desde la plaza principal y otro por la fachada oeste siguiendo los itinerarios habituales en la plaza. Una pequeña ventana permite el acceso desde el callejón sur, aunque este no se realiza a la misma cota. La disposición de los pilares dota al espacio de una amplia permeabilidad visual y este se complementa con una instalación de alumbrado público mediante LEDs lineales que genera una iluminación sugerente y equilibrada que además puede ser regulada y resulta muy eficiente energéticamente. Hacía el exterior el aterpe a actúa como un fanal, iluminando la plaza con una luz difusa y sutil.En cuanto a la imagen de la edificación esta ofrece una imagen contemporánea pero a su vez respetuosa con la tradición arquitectónica local tanto en su forma y volumetría concordante con la edificación existente anteriormente, como en sus materiales de construcción y acabado. Los materiales escogidos, madera y piedra, y hormigón tratado de aspecto pétreo, contribuyen a la correcta integración en su entorno.Además, la intervención de sustitución del edificio existente anteriormente por otro claramente diferenciado del edificio principal, el edificio del ayuntamiento, y la recuperación de la medianera como nueva fachada, contribuye a realzar el valor compositivo del conjunto, poniendo en valor la casa consistorial, e integrándose así la nueva edificación, a pesar de su apariencia contemporánea, de forma mucho más armoniosa y silenciosa en el ámbito de la herriko plaza de Larrabetzu.

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7/19/2022

Explanada del Horizonte

Protegida a este por la Serra da Groba y abrazada a oeste por el Océano Atlántico, la explanada del Horizonte se erige dominando las vistas sobre la llanura costera. La sección del territorio desciende desde el Monte Torroso por la ladera dejando a su paso un paisaje de bosques de repoblación, masas graníticas con arbustos de bajo porte y una llanura costera fértil producto de la deposición de sedimentos del cuaternario. La antropización de esta llanura dibuja terrazas de mampostería que han permitido su cultivo a lo largo de la historia y pliegan su morfología hasta el encuentro con el mar.En los años 70 con la construcción de la PO-552 el Horizonte, punto de reunión en Portecelo, se rellenó de escombros para crear una explanada rompiendo así la sección natural de la costa, bloqueando la escorrentía natural y desequilibrando el ecosistema autóctono.Fotografía: Héctor Santos DíezLa intervenciónEl proyecto trata de recuperar la memoria y de regenerar el ecosistema degradado a través de una herramienta: el propio lugar. Mirando por y hacia el entorno, se estudia la topografía, los drenajes, la vegetación, las proporciones y la materia... se pretende redibujar el paisaje.Proyectar hacia el paisaje permite a la arquitectura ser obsequiada por la naturaleza. La reaparición de las laxes graníticas que anteriormente coronaban la costa supuso un punto de inflexión: la arquitectura bajó la mirada para mostrar el propio territorio en su máximo esplendor. Lo que se había dibujado muta a medida que avanza la obra, cada roca que aparece se limpia, se dignifica y modifica las trazas del plano.El paisaje recoloniza el espacio y el proyecto se pliega a su merced. La arquitectura se vuelve invisible, adaptándose a las nuevas morfologías.La secuencia de terrazas conectadas por rampas y escaleras permite la constante visión al horizonte y su distribución según la intensidad de uso. Pavimentos y muros conjugan las granulometrías del granito para fundirse con la masividad de las laxes, esta masividad contrasta con las estructuras de juegos infantiles, mobiliario y luminarias que se erigen ligeras, flotando sobre la roca. Geometría y topografía se concatenan hasta tocar la cota natural del terreno en una atmósfera donde todo es piedra y sal.Fotografía: Héctor Santos DíezLa vegetaciónLa estrategia de plantación toma conciencia de la salinidad del océano, sus condiciones adversas y la acidez del suelo. Se plantan especies nodrizas, los abedules (Betula pubescens) con capacidad para crecer en suelos pobres mejorando la estructura edáfica y permitiendo el futuro desarrollo de árboles como el carballo (Quercus robur) y la sobreira (Quercus Ilex). Bajo ellos, una plantación de baja densidad de tojales, retamales y brezales (Ulex europaeus, Calluna vulgaris, Cytisus scoparius...) pretende ser conquistada por vegetación autóctona siendo, por tanto, un proyecto vivo, no terminado, que muta en el tiempo hasta llegar al clímax, momento en que la ecología del propio lugar nos regala un ecosistema resiliente y, por tanto, autosuficiente.Fotografía: Héctor Santos DíezEl resultadoLa atmósfera resultante oscila entre el gris de la montaña y el azul del océano, quietud y movimiento, gravidez y ligereza, amanecer y atardecer. Formas puras que se encastran en el pavimento y se funden con el paisaje colindante. Un paraje para sentir el territorio y sus formas, para sentir la tectónica que emerge del océano hasta tocar nuestros pies.

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